Diego Milito, en su peor momento en Racing: recluido en el palco con seguridad, bandera insólita de la barra y papelón con Espino

Diego Milito atraviesa su peor momento en Racing. El presidente vivió el clásico ante Independiente recluido en el palco con seguridad. La bandera insólita de la barrabrava y el papelón de Espino contra los hinchas.

Diego Milito vivió un clásico de Avellaneda para el olvido como presidente de Racing, que empató como local por 1-1 frente a Independiente. La «Academia» no pudo derrotar al «Rojo» en cuatro presentaciones durante esta gestión, con tres igualdades y una derrota. El mal clima y la crisis se profundizan en el lado albiceleste de la ciudad.

El mandamás de la institución estuvo recluido en su palco ubicado detrás de la platea A, con una excesiva seguridad de ocho efectivos en esa zona, ante los insultos y el rechazo de los hinchas que suelen ir allí. Si bien los aficionados apoyaron al equipo de Sebastián «Chirola» Romero en el encuentro, cuando terminó hubo reprobaciones para todos.

Otra situación verdaderamente insólita en Racing vs. Independiente fue la bandera de la barrabrava en apoyo al presidente. «Fuerza 22», decía el mensaje ubicado estratégicamente detrás de uno de los arcos. Además, hubo otra bandera con una imagen del exdelantero besándose la camiseta en su etapa como futbolista.

La barra suele respaldar al «Príncipe» sorpresivamente cuando casi todo el resto del «Cilindro» lo insulta, por lo que como mínimo llama la atención y hay dudas sobre si lo hacen de manera genuina o de alguna otra forma.

El papelón con Alfonso Espino, lo que le faltaba a Milito en Racing

Una vez consumado el 1-1 en el clásico, cuando los jugadores se retiraban rumbo a la manga para ir hacia el vestuario local, algunos fanáticos insultaron al lateral izquierdo uruguayo de 34 años, que llegó libre en esta gestión desde Rayo Vallecano de España para reemplazar a Gabriel Rojas. Hoy es suplente, tiene un salario elevado, no juega casi nunca y hasta da la sensación de que está excedido de peso para ser un futbolista profesional.

De acuerdo con algunas personas que estaban allí, desde la tribuna le gritaron al jugador «obeso», «gordo» y «heladera», entre otras aberrantes calificaciones. Fue entonces cuando el desconocido defensor «charrúa» reaccionó: miró a los hinchas, se levantó la remera y la pechera, y dijo «¡la concha de tu madre!» de cara a la popular. El clima estuvo muy caldeado, por lo que su compañero Matías Pérez lo empujó para que Espino se retirara rápidamente y la situación no pasara a mayores.