Rockhopper compró el 35% de una plataforma que será utilizada en Sea Lion, el proyecto petrolero frente a Malvinas que enfrenta al Reino Unido con Argentina.
La petrolera británica Rockhopper anunció la compra del 35% de una plataforma flotante que será utilizada en el proyecto petrolero Sea Lion, frente a las islas Malvinas. La operación, realizada junto con la israelí Navitas, informó que acordó pagar 44 millones de dólares para quedarse con ese porcentaje de la empresa SPV, propietaria de la plataforma OSX-1.
El anuncio se conoce en un momento de avance del proyecto offshore en el Atlántico Sur. En diciembre de 2025, Rockhopper y Navitas habían anunciado la decisión final de inversión, lo que fue descrito por las autoridades de ambas marcas como «un paso clave» para el emprendimiento, porque implica que las compañías «ya completaron sus evaluaciones técnicas, económicas y financieras» y consideran viable la explotación.
Según confirmaron, se trata de una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga de petróleo (FPSO), valuada en 125 millones de dólares y destinada a una etapa posterior del desarrollo de Sea Lion.
Sea Lion: cuánto petróleo prevén extraer
El yacimiento Sea Lion está ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas Malvinas y fue descubierto por Rockhopper en 2010. La empresa británica comenzó a desarrollar el proyecto junto con Navitas, compañía israelí que ingresó formalmente a la iniciativa a comienzos de 2020 y actualmente controla el 65%.
El plan contempla una inversión inicial de unos 1.800 millones de dólares hasta alcanzar la primera producción de crudo, prevista para marzo de 2028. A esa cifra se sumarían otros 2.100 millones de dólares durante la etapa posterior de explotación, que las empresas proyectan extender durante aproximadamente 30 años.
El desarrollo se realizará en distintas etapas. La primera estará concentrada en el Área de Desarrollo Norte (NDA), mientras que posteriormente se avanzará sobre el Área de Desarrollo Central (CDA), donde está previsto utilizar la OSX-1 adquirida parcialmente por Rockhopper.
La plataforma permitirá aumentar progresivamente el volumen de producción del proyecto. Las compañías estiman que Sea Lion podría alcanzar una producción de hasta 180.000 barriles diarios hacia fines de 2030, una escala significativa para una zona cuya explotación petrolera se encuentra atravesada por la disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido.
La posición argentina
El avance de Sea Lion vuelve a poner en primer plano el conflicto entre las empresas y el Estado argentino. Argentina sostiene que las actividades hidrocarburíferas realizadas alrededor de las Malvinas carecen de autorización nacional y cuestiona los permisos otorgados unilateralmente por las autoridades de las islas.
En ese marco, el Estado argentino inició acciones judiciales contra Rockhopper, Navitas y sus accionistas, al considerar que las operaciones fueron habilitadas de manera ilegal. El reclamo se inscribe en la posición histórica argentina de defensa de la soberanía sobre las islas, ocupadas por el Reino Unido desde 1833.
A finales de agosto, el Gobierno argentino anunció sanciones económicas «a todas las empresas» británicas y aliadas de Londres que iniciaran proyectos alrededor de las islas.