El petróleo cedió un 2% por el anuncio de diésel ruso, pero la OPEP advirtió por costos récord en los fletes

El barril de Brent retrocedió a US$ 104,63 un día después de alcanzar su máximo mensual, en medio de la expectativa generada por la suspensión temporal de sanciones dispuesta por Donald Trump.

Los precios internacionales del petróleo registraron un retroceso del 2%, interrumpiendo la racha alcista de la jornada previa en la que el contrato referencial de Brent había alcanzado su nivel más elevado en casi un mes. La toma de ganancias respondió al impacto inicial del acuerdo anunciado por la Casa Blanca para volcar al mercado global oferta adicional de diésel proveniente de Rusia, en un escenario atravesado por dudas sobre la factibilidad del suministro, tensiones normativas en Washington y el disparo encarecido de la logística marítima en Medio Oriente.

Los futuros del crudo Brent retrocedieron 2,02 dólares para cotizar a 104,63 dólares el barril, mientras que los contratos del West Texas Intermediate (WTI) negociados en Estados Unidos cayeron 1,89 dólares hasta situarse en 91,85 dólares. Ambos indicadores venían de anotar subas de casi 2 dólares por barril en la sesión del lunes, cuando el valor del Brent tocó su pico máximo desde el pasado 15 de septiembre.

El alivio temporal en las pizarras financieras estuvo directamente vinculado a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ratificó que Rusia se comprometió a entregar diésel para abastecer los mercados mundiales. Para viabilizar las operaciones, su administración suspendió de manera temporal las sanciones financieras destinadas a privar a Moscú de ingresos para la guerra en Ucrania. No obstante, la viabilidad de la medida fue puesta en entredicho por especialistas del sector. El analista asociado de la firma PVM Oil, Tamas Varga, advirtió que «es poco probable que se cumpla la promesa de Rusia de suministrar entre 3 y 3,5 millones de toneladas al mes de aquí a finales de año, dada la grave situación del sector de refinería del país».

A las limitaciones de infraestructura se sumó un fuerte frente de conflicto político dentro de Estados Unidos. Legisladores de ambos partidos denunciaron en el Congreso que el entendimiento alcanzado entre Trump y Vladimir Putin parece violar la legislación estadounidense vigente, la cual prohíbe de forma explícita las importaciones de energía de origen ruso hasta tanto el Kremlin no ponga fin a la agresión militar sobre territorio ucraniano.

A pesar de la caída en el precio del barril, la fragilidad de las rutas comerciales y las instalaciones energéticas del golfo Pérsico mantuvo elevada la prima de riesgo. La tensión en la zona se intensificó luego de que las fuerzas hutíes, alineadas con Irán, atacaran el aeropuerto internacional de Riad durante el fin de semana, al tiempo que continuaron denunciándose agresiones contra buques petroleros en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. Según Varga, la escalada de violencia contra la navegación comercial y el deterioro del conflicto entre los hutíes y Arabia Saudita garantizan que las exportaciones energéticas de esa región se mantengan alejadas de las marcas máximas registradas en septiembre.

El impacto logístico fue convalidado por los países firmantes de la Declaración de Cooperación del bloque petrolero. Los ministros de los países participantes, tanto de los que integran como los que están fuera de la OPEP señalaron que los costos de flete marítimo y los seguros se han disparado hasta niveles sin precedentes, llegando a superar un tercio del valor total de la materia prima, circunstancia que severamente dificulta el transporte eficiente del crudo y sus derivados. En consonancia con este deterioro operativo y macroeconómico, para el secretario general de la entidad, Haitham Al Ghais, el organismo revisó su previsión de crecimiento de la demanda global de petróleo para este año, ubicándola en 400.000 barriles diarios frente a los 1,4 millones de barriles diarios que proyectaba a comienzos de año.