Mientras el barril de Brent cotiza cerca de los 99 dólares empujado por el mayor flujo marítimo y la diplomacia en la ONU, los márgenes de refinación del gasóleo alcanzaron récords históricos ante la posibilidad de que la Casa Blanca prohíba las exportaciones de combustible.
Los precios internacionales del petróleo crudo operan cerca de sus niveles más bajos en más de dos semanas, atravesados por una fuerte dualidad en los mercados globales de la energía. Por un lado, la reactivación progresiva de la oferta procedente del Golfo Pérsico y las incipientes señales diplomáticas para contener las hostilidades en Medio Oriente ejercieron una clara presión a la baja sobre la materia prima. Por otro lado, los márgenes de refinación del gasóleo se dispararon a máximos históricos impulsados por el temor a que la Casa Blanca imponga un bloqueo a las ventas externas de diésel.
En la Bolsa Mercantil de Londres, los futuros del petróleo Brent subían apenas un 0,37% para ubicarse en los 99,62 dólares por barril, tras haber alcanzado en la víspera su nivel más bajo desde el 8 de septiembre en los 97,36 dólares. En paralelo, en la Bolsa Mercantil de Nueva York, el crudo West Texas Intermediate (WTI) bajaba un 0,49% hasta cotizar a 90,08 dólares el barril, cerca del piso intradiario que no tocaba desde comienzos de mes.
Alivio en el Golfo y alarma proteccionista en Washington
La moderación en la cotización del crudo responde al aumento de los volúmenes embarcados desde la península arábiga y al relativo optimismo entre los inversores tras los discursos brindados en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se abrieron canales informales de diálogo entre los enviados de Washington y Teherán. La posibilidad de encauzar las negociaciones en Medio Oriente comenzó a restar dramatismo a la prima de riesgo geopolítico que mantenía presionado al alza el barril de petróleo desde hace semanas.
Sin embargo, el frente de los combustibles procesados muestra una realidad opuesta y de alta tensión para la economía europea. La prima del gasóleo de bajo contenido de azufre respecto del Brent alcanzó un récord cercano a los 95 dólares por barril. Esta escalada se precipitó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestara su respaldo a una eventual prohibición sobre las exportaciones de diésel con el objetivo de contener la escalada inflacionaria en los surtidores de su país.
La sola mención de un cepo exportador por parte de Estados Unidos reencendió las alarmas en el continente europeo, que desde el desencadenamiento del conflicto bélico en Oriente Medio pasó a depender de forma masiva de las importaciones de gasóleo y combustible de aviación provenientes de refinerías norteamericanas para suplir los faltantes del Golfo Pérsico.
Analistas del sector financiero internacional sostienen que el precio del barril Brent encuentra un sostén temporal justamente en el encarecimiento del diésel. Estrategas de firmas como Saxo Bank destacaron que las renovadas preocupaciones sobre las decisiones de política energética en Washington están distorsionando la cadena logística global. En esa línea, diversos observadores del mercado advirtieron que restringir las ventas al exterior difícilmente logrará enfriar los costos internos de la energía en Estados Unidos y, por el contrario, corre el riesgo de agravar los desajustes de suministro y la desaceleración económica a escala mundial.