Se operó el primer contrato mayorista de dólar futuro a noviembre de 2027 y se fijó un valor de 2.026 pesos, lo que representa una tasa de 28,6% alineada con la inflación. El ministro Caputo negoció con Milei y mandó mensaje al mercado de que van a preocuparse por la economía real.
El mercado operó este martes el primer contrato de dólar futuro para obtener cobertura pos electoral y fijó un valor de 2.026 pesos a noviembre de 2027, lo que representa una tasa de interés de 28,6% algo por encima de las tasas operadas lo que representa un pequeño salto cambiario.
La operación es relevante porque en el mercado se estima que solo el Banco Central puede dar ese tipo de cobertura cuando todavía no se definió la elección de medio término en Estados Unidos que puede terminar con el rol de prestamista de última instancia de la administración de Javier Milei y dañar seriamente la pretensión de reelección.
Hubo una operación previa, pero en el mercado minorista, que no es tomada como referencia mientras que esta operación mayorista por 10 millones de dólares.
El Riesgo País cerró en un nuevo máximo del año, a 831 puntos, y mantiene la tendencia alcista que lo acerca a los mil puntos antes del cierre de la semana, dependiente por igual de la pérdida de confianza en la administración de Javier Milei y en el resultado de las elecciones de medio término en Estados Unidos.
El Gobierno realizó el primer gesto destinado a los formadores de mercados internos y de los principales bancos internacionales y fondos de inversión que vienen cuestionando la desconexión de Milei y el ministro Luis Caputo de profundidad de la crisis económica que consideran está detrás de la caída en las encuestas y la pérdida de apoyo social al programa económico.
Caputo anunció medidas para incentivar el consumo de bienes durables y aliviar la presión de ARCA sobre las pymes, que son consideradas apenas un paliativo y lejos de atender los motivos de fondos de la recesión económica que amenaza extenderse al último trimestre del año.
Las medidas no solo llegaron tarde sino que paralelamente se conoció la intención del oficialismo libertario de impulsar un proyecto de ley para aplicar un impuesto a las ganancia a las utilidades por las operaciones con Cedear, con la idea de desalentar esas inversiones que se utilizan para dolarizar.
El Banco Central, mientras tanto, dejó correr el dólar mayorista que cerró en un nuevo récord nominal de 1.551 pesos por unidad y el promedio conocido como A3500 que se utiliza para liquidar operaciones financieras también en el récord de 1.549,72 pesos.
Los dólares en la plaza financiera cerraron el MEP con acreditación en cuentas en el sistema local en 1.560,24 pesos y el CCL con acreditación en cuentas del exterior en 1.653,67 pesos. La diferencia, o comisión para fugar divisas del país, se volvió a instalar arriba del 6% y se sostiene en los valores máximos desde que se levantaron algunas restricciones cuando se firmó el acuerdo con el FMI en abril de 2025.
Se operaron en ese mercado 672 millones de dólares, entre 350 millones que quedaron en cuentas locales y 322 millones que se fueron del país.
La intervención de fuentes oficiales, como el Fondo de Garantía de Sostenibilidad, el Banco Nación y, algunas versiones también mencionaron al BCRA, vendiendo en el mercado financiero impidieron que las divisas se disparen en estos mercados.
Las acciones, en tanto, cerraron con una recuperación de 1,3% según el índice Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y con subas y bajas entre las ADR de las empresas que cotizan en Nueva York.
La tendencia del mercado venía sin definición clara hasta dos hechos políticos que empezaron a exponer el aislamiento internacional de Milei y la falta de comprensión del impacto que tenía en su base electoral la recesión económica.
La fracasada gira de Milei en España, cuando hubo un desprecio generalizado a sus declaraciones agraviantes y no lo recibió el candidato de la ultra derecha Santiago Abascal y el triunfo que le permitió al presidente Lula da Silva de Brasil la reelección, actuaron como puntos de inflexión.
Desde el lunes posterior a la derrota de Flavio Bolsonaro en la segunda vuelta, el índice que mide el Riesgo País inició una escalada que lo llevó desde los 573 puntos a los 821 que cerró este martes con solo un día que esbozó una mejoría.
“Si uno mira el riesgo país por componentes, se puede ver claramente que gran parte del aumento se explica por factores idiosincráticos locales. Además de reflejar un escenario de risk off total, responde a cierto reacomodamiento en las expectativas del mercado de cara a las elecciones de 2027. La realidad es que hoy no no se ven drivers por los cuales se podría esperar un piso a nivel general de Argentina, y gran parte del castigo del mercado para los activos locales se explica por un tema político y no tanto económico”, reflexionó el analista financiero Martín de la Fuente, Estratega de Bavsa.