Donald Trump promete un “gran acuerdo” para terminar la guerra entre Rusia y Ucrania

El presidente estadounidense se reunió en la Casa Blanca con un enviado de Vladimir Putin y aseguró que el entendimiento podría involucrar a toda Europa. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió el escenario a un cambio de escala en la política internacional al asegurar que pronto podría alcanzarse “un gran acuerdo” para poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania, iniciativa que además podría involucrar a todo el continente europeo. El mandatario estadounidense realizó estas declaraciones ante los periodistas en la Casa Blanca tras mantener una reunión con Kirill Dmitriev, enviado especial del presidente ruso, Vladimir Putin.

Durante su intercambio con los medios acreditados en la sede gubernamental, Trump remarcó la magnitud de las gestiones en marcha. Al referirse al alcance de la propuesta, afirmó: “Será un gran acuerdo, y abarcará más que solo a Ucrania”. En ese mismo marco, el líder republicano añadió sobre las dimensiones del entendimiento proyectado: “Podría incluso decir que involucrará a toda Europa. Será un acuerdo grande y magnífico, y todos quedarán encantados”.

Pese a las expectativas manifestadas públicamente, el anuncio del jefe de Estado se dio en un marco de estricta reserva diplomática. Trump no detalló en qué consistiría el acuerdo propuesto ni qué países estarían involucrados en el esquema. Asimismo, el mandatario reconoció que no se reunió con los representantes ucranianos que también se encontraban de visita en Washington durante la jornada del jueves.

En tanto, los anuncios grandilocuentes de Trump sobre un acuerdo inminente chocan contra un marcado escepticismo tanto en Kiev como en las principales capitales europeas. Antecedentes recientes de declaraciones unilaterales sobre treguas y entendimientos bilaterales con Moscú —cuestionados abiertamente por mandatarios como el francés Emmanuel Macron o el polaco Donald Tusk debido a la falta de cumplimiento en el terreno— minaron la credibilidad de las promesas de la Casa Blanca.

Gestiones paralelas en Washington y Bruselas ante la cumbre en Abu Dabi

La presencia de enviados de ambos países en la capital estadounidense coincidió con un evento organizado en la Casa Blanca por la primera dama, Melania Trump, al que asistieron tanto Dmitriev como funcionarios ucranianos. La ceremonia tuvo como propósito reconocer el rol facilitador de la primera dama en un alto el fuego de seis días en la ciudad ucraniana de Oleshky, que se encuentra bajo control ruso, medida que permitió la evacuación de cientos de civiles.

No obstante, el encuentro por separado entre Trump y el emisario de Moscú generó interrogantes diplomáticos inmediatos sobre si la Casa Blanca y el Kremlin estarían discutiendo un acuerdo de seguridad europea más amplio sin la participación directa de Ucrania, según reportó la agencia Xinhua.

En forma simultánea, el plano internacional registró movimientos del enviado y yerno de Trump, Jared Kushner, quien se reunió el jueves en Bruselas con representantes de Ucrania, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Europa. En dicho marco, Kushner abordó discusiones relativas a lo que describió textualmente como “garantías de seguridad para Ucrania y una arquitectura de seguridad europea más amplia”.

El esquema de contactos diplomáticos continuará en Medio Oriente. Con la mediación de Estados Unidos, delegaciones de Rusia y Ucrania mantendrán conversaciones formales los días 10 y 11 de noviembre en Abu Dabi.