Dentro del Parlamento estadounidense florecieron durante el fin de semana severas críticas al acuerdo petrolero que confirmó Donald Trump con Vladimir Putin el viernes pasado.
A partir del acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Rusia que el presidente Donald Trump confirmó la semana pasada, un grupo bipartidista de senadores pidió explicaciones a la Casa Blanca durante el fin de semana para rectificar la decisión, con el argumento de que Washington «no debería proporcionarle a Putin un salvavidas financiero». Se trata de un grupo de cuatro parlamentarios republicanos y dos demócratas, lo que generó ruido hacia dentro del oficialismo. A esto se sumó la declaración del ex embajador norteamericano en Ucrania, William Taylor, quien afirmó este lunes que con este acuerdo «el daño a los ucranianos es real» y el «costo» para los estadounidenses «también lo es».
En plena cruzada internacional por el frente de guerra en Ucrania, que ya tiene consecuencias en el mercado interno de los Estados Unidos e influyó en un aumentazo trascendental de los combustibles fronteras adentro, el magnate republicano se vio obligado a maniobrar y anunció un acuerdo de 800.000 toneladas de combustible diésel con Rusia, después de haberse comunicado él personalmente con el Kremlin.
Lo informó él mismo a través de sus redes sociales el viernes por la noche: «Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de combustible diesel al mercado estadounidense y global, y otras 500.000 toneladas durante noviembre». En paralelo, desde Moscú publicaron otro comunicado en el que ratificaron la resolución.
Este acuerdo es bien visto hacia dentro del Partido Republicano, dado que a poco menos de un mes de las elecciones de medio término, el tema de los precios del combustible resulta algo inquietante para los inquilinos de la Casa Blanca. La consecuencia, en ese sentido, fue inmediata: se reportó un alivio temporal en la suba de precios. Sin embargo, la viabilidad del anuncio fue puesta en puesto en duda especialistas del sector. El analista asociado de la firma PVM Oil, Tamas Varga, advirtió que «es poco probable» que Rusia suministre «entre 3 y 3,5 millones de toneladas al mes» de aquí a finales de año, dada «la grave situación del sector de refinería del país», a partir de los consecutivos ataques del Ejército de Kiev a las refinerías rusas.
Las reacciones de los parlamentarios y ex funcionarios de EE.UU. al acuerdo con Rusia
«Estados Unidos no debería proporcionarle a Putin un salvavidas financiero mientras Rusia continúa asesinando a civiles ucranianos. La Administración debe rectificar de inmediato», escribió el grupo de senadores demócratas y republicanos, en el comunicado que publicaron el domingo. Los firmantes fueron los republicanos Susan Collins, de Maine; Lisa Murkowski, de Alaska; Thom Tillis, de Carolina del Norte; y John Curtis de Utah. Los senadores demócratas son Jeanne Shaheen, de Nuevo Hampshire y Richard Blumenthal, de Connecticut.
Tras publicar ese documento, la senadora Tillis habló en la NBC, donde afirmó que «existen argumentos legítimos» para decir que el presidente «no está cumpliendo la ley» si la administración «lleva adelante su plan de compra de diésel».
«Fuimos muy claros en que Rusia es el agresor. Rusia es quien puede poner fin a esta guerra retirándose del territorio que ocupó», agregó Tillis, refiriéndose a la posición del grupo sobre Rusia.
Por otro lado, el ex embajador norteamericano en Ucrania habló en una entrevista el lunes, en la que se sumó al reclamo de los parlamentarios en contra del acuerdo petrolero. Aseguró que, en estas circunstancias, «el daño a los ucranianos es completamente real» y que «el costo, para los Estados Unidos, es altísimo».