El gobierno de Yamandú Orsi enviará al Parlamento un proyecto para habilitar la jubilación desde los 60 años con 30 años de aportes. La iniciativa prioriza a los jubilados de menores ingresos y busca aprobarse antes de fin de año.
El gobierno uruguayo confirmó que enviará esta semana al Parlamento un proyecto de ley para habilitar la jubilación anticipada a partir de los 60 años. Según aseguraron desde el Poder Ejecutivo, el proyecto aplicará para los trabajadores que acrediten al menos 30 años de aportes. La iniciativa busca modificar las condiciones establecidas por la reforma previsional aprobada durante la administración anterior y forma parte de los compromisos asumidos por el oficialismo.
El anuncio fue realizado por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, luego de la reunión del Consejo de Ministros en la residencia de Suárez y Reyes. El funcionario explicó que la propuesta permitirá que quienes cumplan con los requisitos puedan elegir cuándo retirarse, sin tener que esperar obligatoriamente hasta los 65 años.
Según Sánchez, uno de los objetivos centrales es mejorar las condiciones de acceso al retiro para los sectores de menores ingresos. En particular, señaló que el 30% de las jubilaciones más bajas podrá acceder a la prestación a los 60 años en condiciones iguales o mejores que las previstas antes de la entrada en vigencia de la Ley 20.130.
Qué propone el Gobierno de Yamandú Orsi para jubilarse a los 60 años
La iniciativa establecerá una nueva causal jubilatoria para las personas de entre 60 y 65 años que hayan acumulado al menos 30 años de aportes. De aprobarse, los trabajadores que reúnan esas condiciones podrán solicitar el beneficio de manera voluntaria, sin que la edad de 65 años funcione como una obligación para iniciar el retiro.
«Es el cumplimiento de un compromiso de campaña y de un acuerdo en el marco del Diálogo Social», afirmó Sánchez, según consignó el diario uruguayo El País. El funcionario agregó que el proyecto buscará reconocer la posibilidad de que cada trabajador decida cuándo jubilarse, de acuerdo con su situación laboral y económica.
El Gobierno uruguayo sostiene que la medida no comprometerá la sustentabilidad del sistema de seguridad social. El proyecto deberá, sin embargo, atravesar el debate parlamentario y conseguir los votos necesarios para convertirse en ley.
El impacto del cambio tecnológico y la reforma previsional
Uno de los argumentos centrales del oficialismo uruguayo es el impacto de las transformaciones tecnológicas sobre el empleo. Sánchez planteó que una persona que pierde su trabajo a los 62 años, aún con tres décadas de aportes, puede quedar obligada a esperar hasta los 65 para acceder a la jubilación, incluso cuando enfrenta dificultades para reinsertarse laboralmente.
«Los cambios tecnológicos generan muchas modificaciones en el mercado de trabajo», sostuvo el funcionario al defender la iniciativa.
El proyecto también reabre la discusión sobre la reforma previsional aprobada durante el gobierno de Luis Lacalle Pou. La Ley 20.130 modificó las condiciones del sistema jubilatorio y estableció un aumento gradual de la edad normal de retiro, con el objetivo de responder a los desafíos financieros derivados del envejecimiento de la población.
Orsi había prometido revisar algunos de esos cambios durante la campaña electoral. Ahora, el Ejecutivo busca avanzar con una modificación que permita anticipar el retiro para quienes cumplan con los años de aportes exigidos. Desde las filas del presidente Orsi aseguraron que el «objetivo prioritario» es que el Parlamento apruebe la iniciativa antes de fin de año.