Trump minimizó el revés electoral republicano y descartó temer un nuevo juicio político. Vance responsabilizó a la guerra con Irán por la derrota y cuestionó su costo político.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativizó la derrota republicana en las elecciones de medio término y aseguró que no le preocupa un eventual juicio político impulsado por los demócratas. En paralelo, el vicepresidente JD Vance atribuyó el resultado electoral al rechazo de los votantes a la guerra con Irán y advirtió que el conflicto pudo haberle costado al partido el control del Congreso.
Trump sostuvo que la posibilidad de enfrentar un proceso de impeachment no le genera preocupación y desafió a los demócratas a avanzar con esa iniciativa. «Creo que, si hicieran eso, destruirían al Partido Demócrata», llegó a decir el mandatario ante periodistas en la Casa Blanca, al considerar que no existen motivos para someterlo a un juicio político.
Las declaraciones llegaron después de una contundente victoria demócrata en las elecciones legislativas, que les permitió arrebatarles a los republicanos el control de las dos cámaras del Congreso y avanzar incluso en estados considerados bastiones electorales del trumpismo.
El presidente también respaldó el diagnóstico de Vance sobre el impacto de la guerra con Irán en el resultado electoral. Reconoció que el conflicto provocó un aumento en el precio de la gasolina y afectó las perspectivas republicanas, aunque defendió la decisión de mantener la ofensiva militar.
«Creo que es, en gran medida, cierto, porque a corto plazo provocó un ligero aumento en el precio de la gasolina», señaló Trump. Sin embargo, aseguró que volvería a tomar la misma decisión porque considera que impedir que Irán desarrolle un arma nuclear «es una prioridad estratégica» para Estados Unidos.
Vance apuntó contra la guerra con Irán y el costo de vida
El vicepresidente fue más contundente al analizar la derrota republicana. En una extensa publicación en redes sociales, sostuvo que la principal explicación del resultado fue el rechazo de los votantes a la guerra y reclamó que el partido reconozca el costo político de la intervención militar.
«La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche», escribió Vance. Incluso planteó que quienes consideran que el conflicto valió la pena deben explicar si también justifican haber perdido el control del Senado durante los próximos seis años.
El funcionario identificó cuatro motivos que llevaron a antiguos votantes de Trump y Vance en 2024 a respaldar a los demócratas en 2026: el rechazo a la guerra con Irán, la preocupación por el costo de vida y la inflación, la defensa de los intereses estadounidenses y la necesidad de modificar la relación de Washington con Israel.
Vance también reconoció que el mensaje económico republicano posiblemente «no fue lo suficientemente contundente» durante las últimas semanas de campaña. Además, descartó que el problema central haya sido la participación electoral y opinó que muchos votantes, que habían acompañado al oficialismo, cambiaron directamente de partido.
El vicepresidente respaldó, en ese sentido, los llamados a buscar una salida diplomática al conflicto con Irán y consideró acertada esa alternativa.
Los demócratas ante la chance de pedir el juicio político
Por ahora, los demócratas no anticipan que un nuevo impeachment sea una prioridad. Su líder en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, afirmó que el partido concentrará sus esfuerzos en la asequibilidad y la rendición de cuentas del Gobierno.
Mientras tanto, Trump también evitó intervenir en la disputa interna por el liderazgo republicano en la Cámara baja, donde aparecen como posibles candidatos Jim Jordan y Steve Scalise. El mandatario elogió al saliente presidente Mike Johnson, pero aseguró que la Casa Blanca se mantendrá al margen de la sucesión.