La Cámara de Diputados paraguaya se reúne para tratar el proceso contra el mandatario. El Partido Colorado llamó a acompañar el desafuero del jefe de Estado.
La Cámara de Diputados de Paraguay avanza con el juicio político al presidente de ese país, Santiago Peña. El legislador del Partido Colorado, Raúl Latorre, convocó a dos sesiones extraordinarias para este jueves a las 10 donde se debatirá el futuro del mandatario y la del vicepresidente Pedro Alliana. Paralelamente, el titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, llamó a «acompañar» el proceso que podría desencadenar la destitución.
«No estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados, debemos pensar en la gente y en los valores que sostenemos desde el Partido Colorado. Acompañamos el juicio político al presidente de la República, Santiago Peña, a los efectos de volver a reencauzar la institucionalidad de la República. La bandera colorada representa una historia de servicio al país: honrarla también significa actuar con valentía cuando la patria lo exige», manifestó Cartes en un comunicado que publicó en al red social X.
El revés para el actual jefe de Estado inició con la crisis del Ueno Bank por graves problemas de solvencia. La entidad tenía casi tres millones de clientes y manejaba fondos de organismos públicos; el cierre de sus servicios dejó a los usuarios sin acceso a sus cuentas y provocó protestas que desencadenaron la renuncia del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo.
Los 35 diputados que firmaron la acusación atribuyen a Peña, entre otras cosas, un presunto conflicto de intereses por su participación en Ueno Holding, el nombramiento de Carvallo —exdirectivo de Ueno— al frente de la autoridad monetaria y haber permitido una concentración irregular de fondos previsionales del IPS en el banco.
Por su parte, Peña había afirmado en 2025 que se había desprendido de su participación accionaria en Ueno Holding. Además, según el presidente del Congreso, Basilio Núñez, el mandatario le negó vínculos con el banco y lo remitió a su declaración jurada.
Cómo podría avanzar la destitución
Diputados debe aprobar la acusación por dos tercios de los presentes, con un mínimo de 41 legisladores para sesionar. Por ejemplo, si estuvieran los 80, harían falta 54 votos; con 41 presentes, serían 28. Si prospera, pasa al Senado, donde se necesitan 30 votos de sus 45 miembros para declarar culpable al presidente y separarlo del cargo. El eventual proceso penal es independiente.
El dato político clave es que las 35 firmas no garantizan por sí solas ni el quórum ni el resultado: la cantidad de votos necesaria depende de cuántos diputados estén presentes. Además, los cinco diputados disidentes de Colorado Añetete anunciaron que apoyaban el juicio a Peña, pero no el de Alliana. Si solo Peña fuera destituido, el vicepresidente sería su sucesor.