Mientras el Gobierno prepara una gira por París junto a ministros y gobernadores para exhibir respaldo político y atraer inversiones, el Riesgo País, la caída de acciones, la presión cambiaria y el deterioro de la confianza en la gestión profundizan las señales de alarma financiera.
El presidente Javier Milei, su hermana Secretaria General, media docena de ministros y unos 12 gobernadores -más un jefe de gobierno- partirán el martes por la noche a una gira de champán y promesas. París será una fiesta a miles de kilómetros de un país en turbulencia. El lunes, en la previa al decolaje, el Riesgo País cerró en 641 puntos -32 más que el viernes-, las acciones de los bancos cayeron en fila y el Tesoro salió a pedir la renovación de 8,6 billones de pesos con instrumentos que vencen antes de las elecciones de 2027. Esa misma mañana, la Universidad Torcuato Di Tella informó que la confianza en el gobierno de Javier Milei tocó el piso de toda su gestión.
Agobiado por la acumulación de malas nuevas, el gobierno pretende que el viaje funcione como una fuga hacia adelante. Una foto federal cada vez más onerosa, con gobernadores que a cada crisis encarecen las negociaciones por dos de los acuerdos que el oficialismo pretende suscribir en Francia: la eliminación de las PASO y el presupuesto 2027. Los mandatarios provinciales, en tanto, aprovecharán para semblantear el estado del barco antes de decidir cuánto tiempo más conviene seguir a bordo.
País en oferta
La comitiva oficial que participará de la Argentina Week incluye a Karina Milei, al secretario de Comunicación Fabián Fernández y a los ministros Pablo Quirno, Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Juan Bautista Mahiques y Mario Lugones. La agenda prevé la llegada el miércoles 30, un discurso ante inversores en la sede de la OCDE el jueves 1° de octubre, un encuentro a solas con Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo y, el viernes, una distinción del ignoto París Economic Forum que ubica a Milei entre los economistas más influyentes del planeta, junto al Nobel Philippe Aghion.
La lista de gobernadores incluye a Rolando Figueroa -Neuquén-, Gustavo Sáenz -Salta-, Rogelio Frigerio -Entre Ríos-, Alfredo Cornejo -Mendoza-, Leandro Zdero -Chaco-, Juan Pablo Valdés -Corrientes-, Raúl Jalil -Catamarca-, Alberto Weretilneck -Río Negro-, Carlos Sadir -Jujuy-, Marcelo Orrego -San Juan-, Claudio Vidal -Santa Cruz- e Ignacio Torres -Chubut-, más el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri. El embajador Ian Sielecki coordinó la organización desde París. Las ausencias hablan tanto como las presencias. Faltarán los peronistas opositores, con Axel Kicillof a la cabeza, y también socios que el gobierno necesita en el Congreso: Osvaldo Jaldo, Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora, Hugo Passalacqua y Claudio Poggi.
El objetivo declarado es mostrar respaldo federal a una agenda de inversiones en energía, agroindustria, tecnología y salud. El objetivo real se discute en los pasillos.
La suspensión o eliminación de las PASO es, para la Casa Rosada, una necesidad urgente. Algunos de los gobernadores viajeros ya dieron el sí, pero no alcanzan. Un colaborador presidencial admitió que si el trámite se demora, podría volverse imposible.
El termómetro del miedo
Mientras la delegación prepara las valijas, los inversores financieros aceleran la partida. Uno de los síntomas es el alza del Riesgo País, que saltó 5,3% en una sola rueda y acumula en septiembre una escalada superior a los 100 puntos frente a agosto. Los bonos más largos fueron los más castigados: el AE38 perdió 2,52% y el AL35, 2,27%. En el panel de acciones, BBVA retrocedió 3,15%, Galicia 2,78%, Supervielle 2,40% y Macro 1,98%. Cuando caen los bancos, el mensaje apunta al corazón del sistema.
El dólar oficial se vendió a $1.550, el blue a $1.565 y el contado con liquidación rozó los $1.626. La brecha, sin embargo, todavía es estrecha en relación al atraso del tipo de cambio, y la demanda presiona sobre la estrategia oficial para sostenerla. El Tesoro enfrenta vencimientos por 8,6 billones de pesos y ofreció una Boncap a enero de 2027, un bono CER a mayo, un TAMAR a julio y letras atadas al dólar con vencimiento en octubre y noviembre de este año. Ningún papel supera julio de 2027.
Analistas de Max Capital señalaron que el gobierno calca la fórmula de las últimas tres licitaciones, con deuda que se paga dentro de su propio mandato. Facimex Valores estimó que la meta es acercar la renovación al 100%, con tasas alineadas al mercado secundario. En la víspera, el Banco Central había retirado 1,6 billones de pesos mediante pases pasivos a una tasa cercana al 20%. La intención: secar la plaza de pesos para que no terminen en dólares. El costo: tasas que asfixian el crédito y la actividad.
La puerta de salida
El bono AL30 es a la vez inversión y pasadizo: se compra en pesos y se vende en dólares. El instrumento exhibe el «efecto Puerta 12» de los inversores especulativos que se agolpan para irse. Como repasó El Destape, el lunes 7 de septiembre el AL30 movió 83.399 millones de pesos. En la semana del 21 al 25 el volumen escaló día tras día hasta tocar 179.181 millones el jueves 24, el máximo del mes. En cuatro ruedas circularon más de 568.000 millones. Más del 70% de ese caudal se canalizó hacia el dólar MEP.
La secuencia coincide con las peripecias de Milei y su equipo económico en Nueva York. El jueves récord, Milei habló ante el Economic Club of New York y aseguró que, si su gobierno era reelecto, 2028 sería el mejor año económico de la historia argentina. Los ahorristas y las empresas respondieron con los pies. La promesa quedó atada a una condición electoral que el propio mercado empezó a descontar.
El público de Nueva York tampoco quedó convencido. Provocó espanto, en particular, la profusión de mentiras sobre los datos estadísticos de pobreza, empleo y actividad económica. El mandatario repitió el mismo guión el domingo por la noche, en un intercambio con el comunicador ultra oficialista Luis Majul. La intención del reportaje era evitar un lunes negro como antesala al viaje. Fracasó. La comitiva viajará a Europa con los números en rojo.
Grieta en el gabinete
La crisis económica abrió una grieta en el oficialismo. Sobrevivientes de varios naufragios, Patricia Bullrich y Diego Santilli reclaman aflojar el ajuste y ofrecer gestos a la clase media, con el argumento de que la reelección está en peligro. Del otro lado, Milei, el equipo económico, Quirno y Sandra Pettovello sostienen que el rumbo es correcto y que la mejora llegará a los bolsillos hacia abril de 2027, a tiempo para las urnas.
Los defensores de la ortodoxia se aferran a un indicador: la mora temprana en créditos bajó de 8,2% en diciembre a 5,3% en julio. De ahí deducen que lo peor ya pasó. Reconocen, sin embargo, que la recuperación será marginal. Toto Caputo aparece en el centro de la disputa: ambos bandos lo reclaman como aliado. En público defiende la disciplina fiscal, pero en los hechos respaldó créditos hipotecarios y planes para deudores. Ni el ministro ni el presidente quieren tocar nada que frene el proceso antiinflacionario.
El optimismo oficial choca con el pronóstico del banco que calcula el Riesgo País. El JP Morgan recortó su proyección de crecimiento para 2026 de 2,7% a 1,5% y anticipa una recesión en el tercer trimestre, con una caída de 4% en términos trimestrales anualizados. El disparador fue julio: la actividad retrocedió 2,9% mensual desestacionalizada y 1,4% interanual, casi el triple del derrape mensual que esperaba la entidad. El banco sostiene un 2,5% para 2027, una apuesta que depende de que la tormenta financiera no arrastre al año electoral.
Encuestas, cálculo y salvavidas
El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella marcó en septiembre 1,94 puntos sobre 5, una caída de 5,9% en el mes y de 21,4% desde fines de 2025. Es el registro más bajo de la gestión, cuyo promedio en 33 meses fue de 2,34. A esta altura de su mandato, Mauricio Macri tenía 2,47 puntos y Alberto Fernández, 1,86. Milei se acerca más al segundo que al primero.
El desglose agrava el panorama. La percepción de que el gobierno se preocupa por el interés general se hundió 12,3%, hasta 1,50 puntos, y la evaluación global de la gestión cayó 9,3%. Entre los jóvenes de 18 a 29 años, la base electoral que llevó a Milei a la Casa Rosada, la confianza se desplomó 17,9%. En el interior del país, territorio de los gobernadores que suben al avión, la baja fue de 8,4%.
La caída estimula el impulso emancipador de gobernadores que durante tres años colaboraron encima. A las consecuencias sociales de sus actos se suman el déficit de confianza alimentado por transferencias y obras prometidas que nunca llegaron, y por una recesión que erosiona la recaudación provincial y el empleo formal.
Así las cosas, los aliados de Milei viajan a Francia a celebrar un modelo cuyo derrumbe ya se mide en tiempo real. Brindarán con champán local. Después, con las encuestas en la mano, decidirán si el barco todavía flota.